Editorial: Exégesis para armar

Una vez más Exégesis se reinventa. Empujada por las restricciones de la vida independiente y autogestada, Exégesis vuelve a cambiar su forma, su estrategia de supervivencia. A partir de ahora, retoma su originario formato de blog semanal y sus clásicos compilados de descarga. Como una mariposa que retorna a su viejo capullo, Exégesis recupera su antiguo cuerpo. La metáfora del organismo no es nueva para nosotros. Ya habíamos recurrido a ella en aquel distante Número 3, cuando recién empezábamos a echar una mano en las faenas editoriales. Era una metáfora acertada. Exégesis es una criatura, por momentos bella, por momentos monstruosa. Exégesis está viva. Ergo, podría morir en cualquier momento. Más de una vez temimos verla caer, derribada por el cansancio, la soledad o la rutina. Sin ir más lejos, el 2016 se sintió como una muerte. Alguien pareció haber desconectado los cables que irradiaban vida en aquel cuerpo. Pero la muerte resultó apenas un extendido letargo. Exégesis vuelve a abrir los ojos y a inhalar profundo un aire contrahecho, vibrante de tinta, bocadillos y viñetas. Si Exégesis sigue viva, se debe en buena medida a la obstinación de un equipo editorial que no se resigna a soltarle el brazo. No está demás reiterarlo: Jesús Pérez y Antonio HG no son menos testarudos que yo. Insistimos, contra todos los pronósticos. Sabemos que la etapa exégeta que cerramos en 2015 ha sido una etapa por demás fructífera, por demás bella y reconfortante. Pero no es tiempo de mirar hacia atrás, sino de continuar avanzando. Nuestra cita a partir de este momento es semanal. Semana a semana, nuestro universo de viñetas irá tomando forma. Cada semana una nueva propuesta, un nuevo trozo en el rompecabezas que acabará confluyendo en nestro número de descarga. Cada semana, un nuevo atisbo a los infinitos mundos, a las mágicas aventuras dibujadas que conforman nuestro universo de viñetas. Así daremos cuerpo a esta nueva Exégesis que vuelve a tomar la forma del Frankenstein, del monstruo hecho de fragmentos sueltos zurcidos por una mano curiosa y creativa. Los invitamos a ser parte de esta nueva Exégesis que se hace día a día: una Exégesis por entregas, una Exégesis para armar.

Blas Bigatti

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