La ira

La furia no conduce a nada. Y Manuel Colorado cumple en recordárnoslo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 comentario

  1. Pero al tipo grandote ése sólo hace falta pedirle la hora para obtener el mismo furioso resultado, je je.

x